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Internet forma parte del entorno cotidiano de niños y adolescentes desde edades cada vez más tempranas. A través de la red aprenden, juegan, se comunican y crean, utilizando herramientas digitales que evolucionan rápidamente. En este contexto, la seguridad online infantil se ha convertido en un aspecto clave de la educación digital. En 2026, hay tres elementos que destacan especialmente por su impacto en la experiencia digital de los menores: la inteligencia artificial, los videojuegos online y las redes sociales.

Estas tecnologías ofrecen grandes oportunidades para el aprendizaje, la creatividad y el desarrollo de competencias digitales, pero también plantean nuevos retos relacionados con la privacidad, la gestión de la información y la interacción con otras personas en entornos digitales. Con motivo del Día de la Internet Segura, resulta especialmente relevante reflexionar sobre cómo acompañar a niños y jóvenes para que aprendan a usar Internet de forma segura, responsable y consciente.

Inteligencia artificial y pensamiento crítico desde edades tempranas

La inteligencia artificial está cada vez más presente en el día a día de los menores. Buscadores, aplicaciones educativas, asistentes virtuales y herramientas de creación de contenidos utilizan sistemas de IA que interactúan directamente con los usuarios. Para niños y niñas, estas tecnologías pueden parecer fiables y objetivas, cuando en realidad funcionan a partir de datos, algoritmos y criterios que no siempre comprenden.

Uno de los principales retos de la seguridad online en relación con la inteligencia artificial es el uso acrítico de la información que genera. Los menores pueden asumir que una respuesta es correcta simplemente porque proviene de una herramienta tecnológica, sin cuestionar su veracidad ni contrastarla con otras fuentes. Además, el uso de plataformas que solicitan datos personales plantea cuestiones importantes sobre privacidad y protección de la información.

Desde la educación tecnológica, la inteligencia artificial se convierte también en una oportunidad para trabajar habilidades clave como el pensamiento crítico, la verificación de la información y la comprensión de cómo funcionan las herramientas digitales. Entender que la tecnología tiene límites y que no sustituye al criterio humano es fundamental para un uso seguro y responsable de Internet.

Videojuegos online como espacios de aprendizaje digital

Los videojuegos online son uno de los entornos digitales más habituales entre niños y adolescentes. Más allá del componente lúdico, se han convertido en espacios sociales donde se interactúa con otras personas, se colabora, se compite y se establecen relaciones. Esta dimensión social hace que los videojuegos tengan un impacto directo en la educación digital y en la seguridad online infantil.

El uso de chats, las interacciones con desconocidos, las compras dentro del juego o la exposición a comportamientos poco respetuosos son algunos de los riesgos asociados a estos entornos. Sin embargo, los videojuegos también pueden ser una herramienta educativa valiosa si se utilizan con acompañamiento y criterio. Permiten trabajar la gestión del tiempo, el respeto a las normas, la comunicación en entornos digitales y la toma de decisiones responsables.

Desde una perspectiva educativa, no se trata de prohibir el uso de videojuegos, sino de ayudar a los menores a comprender cómo funcionan estos espacios y a desarrollar hábitos de uso seguros y equilibrados.

Redes sociales y construcción de la identidad digital

El acceso a las redes sociales se produce cada vez a edades más tempranas, y con ello aparece la necesidad de educar en la gestión de la identidad digital. Muchos niños y adolescentes no son plenamente conscientes de que cada publicación, imagen o comentario deja una huella en Internet que puede mantenerse a largo plazo.

La seguridad online en redes sociales está estrechamente relacionada con la privacidad, la protección de datos personales y la capacidad de analizar de forma crítica los contenidos que se consumen y se comparten. En un entorno donde la desinformación y los contenidos manipulados, incluidos los generados por inteligencia artificial, son cada vez más frecuentes, resulta esencial enseñar a distinguir información fiable de aquella que no lo es.

Educar en el uso responsable de las redes sociales implica fomentar la reflexión antes de publicar, el respeto hacia los demás y la comprensión de que Internet no es un espacio ajeno a las normas de convivencia.

Educación tecnológica como base de la seguridad online infantil

La seguridad en Internet no se basa únicamente en controles técnicos o restricciones, sino en una educación digital sólida que permita a niños y jóvenes entender el entorno tecnológico en el que se mueven. En este sentido, el aprendizaje de la programación y del pensamiento computacional juega un papel fundamental.

Aprender a programar ayuda a los alumnos a comprender la lógica que hay detrás de las aplicaciones, los juegos y las plataformas digitales que utilizan a diario. Este conocimiento favorece una relación más consciente con la tecnología y contribuye a formar usuarios activos, críticos y responsables. En Codelearn trabajamos para que la educación tecnológica vaya siempre acompañada de valores como la seguridad, la ética digital y el uso responsable de Internet.

Un compromiso compartido por una Internet más segura

La inteligencia artificial, los videojuegos online y las redes sociales seguirán evolucionando, y con ellos lo harán también los retos relacionados con la seguridad online infantil. Acompañar a los menores en este proceso es una responsabilidad compartida entre familias, escuelas y la sociedad en su conjunto.

El Día de la Internet Segura 2026 es una oportunidad para reforzar este compromiso y seguir promoviendo una educación digital que permita a niños y jóvenes aprovechar todo el potencial de la tecnología de forma segura, creativa y responsable.